Valdezcaray precisa 70 nuevos cañones para dar viabilidad

R. Muro
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La gerencia trabaja en un Plan supeditado a la fabricación de nieve artificial. La estación cuenta ahora con solo 3 cañones de nueva generación. Con los setenta innivadores «tendríamos ahora otras 4 pistas clave abiertas»

Valdezcaray precisa 70 nuevos cañones para dar viabilidad - Foto: Óscar Solorzano

La estación invernal de Valdezcaray, que en un par de años cumplirá medio siglo de vida, sobrevive bajo la sombra de la duda e inmersa en una incertidumbre que, en gran medida, depende de unas nieves que no terminan de cuajar. Su actual infraestructura no ofrece avales de viabilidad. De hecho, la estación de la Sierra de la Demanda solo dispone de tres cañones innivadores de nueva generación con capacidad para fabricar nieve a partir de agua y aire presurizados expulsados a baja temperatura. Son los tres cañones que actualmente mantienen abierta Principiantes, la única pista de Valdezcaray activa desde hace unos días.

El Plan de Viabilidad que diseña la gerencia de la estación invernal pasa precisamente por invertir en aproximadamente 70 cañones de fabricación de nieve artificial «de última generación» del tipo de los que actualmente nutren Principiantes. A modo de ejemplo, disponer de esta infraestructura hubiera permitido que con la nieve caída hace ya días «hubiéramos podido abrir también Salegares, Cascada, Colocobia y El Tubo con una estación en perfectas condiciones», detalla Carlos Pérez, gerente de Valdezcaray.

La estación dispone actualmente de 110 cañones que no ofrecen la capacidad innivadora en las condiciones actuales. Ahora bien, es pronto para plasmar con detalle el presupuesto necesario para hacer frente a este Plan de Viabilidad. Los cañones de fabricación de nieve artificial que alimentan la pista de Principiantes pueden costar «entorno a los 50.000 euros» si bien, «también los hay con un precio inferior que en función de su ubicación, pueden servir. Existen diferentes categorías», detalla. 

En cualquier caso, la apuesta por la nieve artificial, en un contexto palpable de calentamiento global, se presenta como una de las grandes apuestas. No hay fecha aún para presentar un programa de actuaciones que contribuyan a la viabilidad de Valdezcaray aunque desde la gerencia de la estación anclada en plena Sierra de la Demanda se confía «en que no se retrase demasiado». 

A todo ello, Carlos Pérez suma la necesidad de dotar de vida a Valdezcaray a lo largo del periodo estival y al margen de la temporada de esquí. 

Aprovechamiento estival. Al ya previsto Bike Park, se podrían sumar otro tipo de iniciativas que «permitan dar contenido a lo largo de todo el año». Son ideas que Carlos Pérez tiene previsto analizar con calma con el objetivo de realizar un planteamiento que contribuya a la viabilidad de la estación riojana de invierno y a dinamizar no solo la  infraestructura, sino «todo el valle del Oja».

En este sentido existen ya ideas ambiciosas como «una especie de toboganes o montaña rusa suave en la que los clientes pudieran recorrer» Valdezcaray «dentro de una cápsula. Podría -prosigue el gerente de la estación- constituir un reclamo atractivo». También la posibilidad de establecer una serie de miradores «a los que se pudiera acceder a través de los remontes y que incluso se pudiera llegar  a la zona de bar a tomar un café en pleno verano. 

También está el proyecto para instalar una tirolina que finalmente fue extraído del planteamiento inicial del Bike Park.

Constituyen, de momento, meras ideas que Carlos Pérez no descarta una vez desarrollo un exhaustivo análisis que arroje nuevas garantías para la viabilidad económica de Valdezcaray. Todo ello, bajo la premisa permanentemente presente de que se trata de una estación pública, «es un servicio de la Comunidad autónoma».

A lo largo de la última década la estación de invierno presenta tres temporadas con superávit, «otras dos muy malas coincidiendo con los años de pandemia» y otros cinco ejercicios en los que las cuentas no han logrado cubrir los gastos pero sin grandes diferencias. Eso sí, entre 2018 y 2022 la deuda acumulada por Valdezcaray asciende a casi 6 millones. Unos datos que no desaniman a Carlos Pérez, quien «confía en su viabilidad».

Objetivo 2025

Otro puntal bajo el que se sostiene el futuro de la estación invernal de la Sierra de la Demanda apunta al futuro Bike Park, que debía haberse licitado este mes de enero y que ha sufrido un mínimo retraso. «Se licita en breve», asegura Carlos Pérez. Los plazos indican que pueda estar operativo en 2025 teniendo en cuenta que, «confiamos en que nieve en febrero y marzo» y las obras «arranquen» una vez cerrada la actual temporada de esquí. 

En este sentido, hay datos que invitan al optimismo. La estación ubicada en Castilla y León ha sabido optimizar sus pistas para el deporte de la bicicleta de montaña «e incluso obtienen más beneficios que del propio esquí». Otro ejemplo de bike park que arroja buenos resultados es la estación de Vallnord en Andorra.

En cualquier caso, para mediados del próximo año Valdezcaray habilitará hasta cinco rutas de BTT. El precio de licitación asciende a algo más de 497.000 euros con un plazo de ejecución de seis meses que se iniciarán con el permiso y la confianza depositada en próximas nevadas que permitan ampliar kilómetros de esquí en Valdezcaray.

El proyecto también integra una pista de habilidades y perfeccionamiento para los amantes de la bicicleta de montaña. 

Será necesario adaptar unos soportes para el anclaje de las bicis a los remontes para ascender    por unas pistas que en líneas generales, marcan los recorridos del futuro Bike Park Valdezcaray. Todo ello se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Turística de Ezcaray y, en general, de toda la comarca del Oja.

«La villa de de Ezcaray tiene mucho que agradecer a la estación riojana de esquí»

Tanto la villa de Ezcaray como los pueblos de alrededor son conscientes del motor económico que supone la estación invernal anclada en la Sierra de la Demanda. Y los números lo avalan, al menos en el caso de la que desde años se sitúa como la localidad más turística de la Comunidad. Ezcaray, según los datos esgrimidos por su propio alcalde, dispone actualmente de 5.500 viviendas y de ellas, «864 son de primera residencia». El resto pertenecen a aficionados al esquí o a otros llamados por el reclamo turístico que ha supuesto la estación invernal. Es decir, 4.636 pisos son segunda residencia.

Todo ello ha llevado también a la villa riojana situada en plena Sierra de la Demanda a alzarse «como el municipio riojano con más bares y restaurantes por habitante», detalla Diego Bengoa. De hecho, en la actualidad son alrededor de cincuenta los locales dedicados a hostelería y restauración. 

En otras palabras, «Ezcaray es lo que es gracias a Valdezcaray», concreta sin ningún tipo de reparo el primer edil de la localidad riojana. 

La estación, que el 9 de abril de 2026 cumplirá medio siglo de vida, emplea actualmente a nueve trabajadores fijos y otros cuarenta fijos discontinuos que estos días, con tan solo Principiantes abierta, se emplean en diferentes tareas de mantenimiento.

Nadie en la zona quiere oír hablar de la inviabilidad económica de la estación. Es más, sienta mal que ni siquiera se mente. «No solo beneficia a Ezcaray sino en general al valle del Oja. Pueblos como Valgañón, Ojacastro o Zorraquín», por citar algunos, también se benefician del tirón turístico y económico que proporciona Valdezcaray.

La estación riojana recibe una gran parte de clientes procedentes del País Vasco. Suele ser un perfil de cliente familiar. La inminente construcción del Bike Park «permitirá abrir el abanico de perfiles  que no tienen porqué ser aficionados al esquí. Amantes de la bicicleta o «sencillamente veraneantes o turistas que puedan coger los remontes para tomar un café en mitad de la estación y en pleno periodo estival», detalla Carlos Pérez. 

Lo que sí es una evidencia, es que la meteorología obliga a repensar Valdezcaray.