El malestar del campo arraiga entre renques

Feli Agustín
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Los agricultores inundarán hoy las carreteras en una protesta organizada por whatsapp y al margen de sindicatos. La PAC, la competencia de terceros países o la viña, entre las demandas

Agricultores de Grañón y Corera, que se sumarán a la protesta. - Foto: Óscar Solorzano/ El Día


Las movilizaciones que ya se han vivido en los últimos días en algunos puntos del país -ayer mismo ya se produjeron cortes en varias carreteras españolas- han servido de prólogo a la gran protesta que se espera protagonicen hoy los agricultores españoles, que volverán a sacar los tractores a las carreteras, a imagen y semejanza de sus colegas europeos, en un movimiento que ha surgido ajeno a los sindicatos agrarios.
Organizados a través de grupos de whatsapp, los motores de los tractores riojanos -y los de los municipios aledaños de Álava, Navarra y Burgos- rugirán hoy por distintas carreteras de la comunidad para que un gran número de ellos confluyan en Logroño, donde se espera una manifestación a mediodía, con la voluntad de que esta protesta cívica concite el apoyo del conjunto de la sociedad ante las reivindicaciones de un sector hastiado.
La «inacción» que critican a las organizaciones agrarias, que han convocado conjuntamente manifestaciones el día 13, ha espoleado al campo, que en el listado de demandas que defienden en La Rioja  incluyen asuntos coincidentes con agricultores europeos y españoles, pero también de cariz regional.

1. El precio del cereal

Tras la invasión de Rusia a Ucrania,  que va a cumplir dos años, se abrieron corredores para permitir la salida del cereal del país con la intención de proveer a terceros países, un destino que no fue el previsto pues un 80% del cereal procedente de Ucrania se ha quedado en la UE, y la mitad de este en España, «después de los fondos que les hemos dado» para hacer frente al invasor. «Aquí, el precio del cereal está mucho más bajo que entonces, mientras que los insumos han subido un 150%», coinciden en afirmar Santi Mues, agricultor de Corera, e Íñigo Pérez, de Grañón.

Agricultores de Grañón y Corera, que se sumarán a la protesta.Agricultores de Grañón y Corera, que se sumarán a la protesta. - Foto: Óscar Solorzano/ El Día

2. El arranque de viñas

En el ámbito regional queda patente la situación que atraviesa la viticultura, con el pago de la uva, al igual que el cereal y otros productos, por debajo de los costes de producción. Se han planteado arranques, mientras  las grandes bodegas salen indemnes. «Serán las pequeñas, las familiares, las que sufran el daño, porque los grandes grupos van a poder seguir vendiendo su vino», argumenta Íñigo.

3. El ataque del lobo

Las protestas de los agricultores también se dirigen a la ley de bienestar animal, que consideran que debe ser derogada. En el punto de mira el lobo, que «está matando al ganado, y no solo por ataques directos, sino también por los perjuicios que provocan a su bienestar, con abortos, estrés o problemas para criar», señalan.  Argumentan que el ganado está en estado de coma, haciendo frente a insumos a precios muy elevados, mientras el mercado español se inunda con corderos venidos del este de Europa, criados en condiciones sanitarias, que no cumplen «ni de lejos», las exigencias comunitarias.  «Y los ganaderos aquí, muy jodidos».

4. El incumplimiento de la ley de los precios
El incumplimiento de la ley de la cadena alimentaria es una denuncia reiterada entre los agricultores riojanos. «Esta misma demanda ya se realizó en las movilizaciones de 2022 y las del año pasado, que organizaron los sindicatos», recuerda el agricultor de Grañón, que resalta que las promesas realizadas se han quedado en papel mojado.
«La gente ya puede ver que todo está cada vez más caro y en origen  los precios son cada vez más bajos», relata Santi Mues, que insiste en que los cereales están en «caída libre».

5. La excesiva burocracia

Una de las grandes quejas, generalizadas y reiteradas, es la ingente carga burocrática que acarrea la PAC.  «Un agricultor con estudios, como yo, [es ingeniero agrónomo], que está formada y sabe moverse en el cuaderno digital se puede apañar, pero una persona de cierta edad necesita un asesor o a los sindicatos porque no tiene ni idea de cómo hacerlo», constata Íñigo Pérez, que critica la necesidad de cumplir una normas que «nos quieren hundir». 

6. Exigencias agroambientales

El profesional de Grañón manifiesta lo absurdo de algunas normas provenientes de Bruselas, que obligan  «a plantar leguminosa y flores» en terrenos productivos o determinadas rotaciones en secano. «Nosotros sabemos hacerlas mejor que ellos; no tiene un burócrata de Bruselas decirme qué tengo que hacer yo en mis cultivos», señala, al tiempo que apunta un recorte de la PAC este año del 30%.

7. Competencia de terceros países

Sus productos provocan una de las mayores protestas entre los agricultores europeos. «Nos reducen el uso de productos fitosanitarioa para lograr productos más 'verdes' y después introducen otros de terceros países, Marruecos, Sudamérica...», señala Íñigo, que destaca que son las gentes del campo las que pagan «el pato» de los acuerdos comerciales con terceros países.
«Para  que podamos vender Mercedes en Estados Unidos, nos importan sojas transgénicas; para que nuestras petroleras entren en Sudamérica a hacer dinero, todo lo que sale de allí viene a Europa», lamenta.

8. La falta de política hídrica

La sequía lleva afectando al campo español varias campañas. «¿Y cuánto tiempo hace que no se ha construido un embalse?», interpela Pérez, que cuestiona por qué no se puede hacer un regadío en la comarca de Santo Domingo de la Calzada, que los agricultores de la zona lleva muchos años demandándose.

9. Las placas solares

Las  culpan de arrebatar a los agricultores la tierra de cultivo para producir energía que luego van a suministrar a las grandes urbes. «¿Por qué no se ponen las placas en las cubiertas de las empresas, desde donde cuesta menos trasladar la energía?», pregunta el agricultor de Rioja Alta, que cuestiona el proyecto que se ubicará sobre 660 hectáreas en los municipios de Bañares, Hervías y Cidamón. 
«Habrá que comprar o arrendar tierra, lo que la encarecerá», reflexiona este hombre del campo, al tiempo que rechaza la afirmación de que van a asentar la población de las zonas rurales. «Solo se crea empleo durante la construcción, el mantenimiento lo llevan entre media docena», argumenta este profesional, que resalta que quien fija la población en el mundo rural es quien trabaja en el mundo rural, agricultores o ganaderos. 
«Si hay agricultores, en el pueblo habrá panadería, médico o farmacia, si solo se va en verano a fiestas no habrá de nada», constata Íñigo, que defiende la pervivencia de la cultura rural.

10. La agenda 2030

«El mayor cáncer para la agricultura europea», afirma, porque considera que hace depender la alimentación de la Unión Europea de países terceros. «Nosotros ya producimos sano y cumplimos toda la normativa»,  afirma Pérez, que defiende la profesionalidad de las gentes del campo, muy alejados de la trasnochada concepción de ser unos «paletos o unos gañanes». 
Destaca que quien mejor conocer el medio ambiente es quien lo trabaja y las ventajas de uno serán las del otro.


11. Sostenibilidad global
Insiste en que la sostenibilidad debe ser global, ambiental, social y económica, «sin una no existirán las otras» y subraya el gran protagonismo de la industria agroalimentaria  en La Rioja, cuyo peso en el PIB es el mayor del país.La

12. Incremento de los seguros

Otra de las quejas  de la protesta agraria se dirige a la subida del coste del aseguramiento agrario, que Pérez achaca al fuerte incremento del año pasado, que batieron un récord histórico hasta alcanza los 31 millones de euros, cuatro veces superior a la abonada en 2022 , que ascendió a 7,6 millones.

Los sindicatos, en la diana
La convocatoria de la protesta al margen de las organizaciones agrarias cuestiona si estas están sabiendo transmitir las inquietudes de sus representados. Santi Mues, agricultor de Corera, relata que la excesiva burocracia hace ineludible la afiliación, pero les culpa «a todos, sin diferencia de color» de lo que está sucediendo en el campo. «Son gestores, quieren que hagamos todo lo que les reporta beneficio»; la acción sindical no existe, considera este labrador, con quien coincide Íñigo Pérez, de Grañón, que señala que se han convertido en «meros asesores de la PAC para la gestión de las subvenciones». En lo que no coincidían era en si van a secundar la protesta que las OPA han convocado el martes próximo, no el de Rioja Baja, mientras el de Rioja Alta opina que hay que estar.

La advertencia de la Delegación del Gobierno
Los agricultores se concentrarán en varios puntos de La Rioja desde donde partirán muchos hacia Logroño  circulando por las carreteras de la región.  Al respecto, la Delegación del Gobierno señaló ayer que el anuncio de la movilización no ha conllevado ninguna comunicación al respecto, al contrario de la convocada para el 13 de febrero. 
Ante esta situación la Delegación del Gobierno en La Rioja incide en que los tractores no pueden circular por autopistas, autovías y por la circunvalación de Logroño. Recalca que «los cortes de tráfico no están autorizados, en ningún caso» y los tractores «para acceder a los núcleos urbanos, deberán atender a la normativa de circulación vigente y las indicaciones que les trasladen las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y policías locales». En este sentido recuerda que tanto los agentes de Tráfico  como las policías locales «adoptarán las medidas que consideren oportunas» para garantizar la seguridad vial en todo momento.
En previsión de problemas en la circulación o accesos, la ciudadanía que Guardia Civil, Policía Nacional y policías locales están coordinadas para asegurar la seguridad en las zonas de su competencia y atender las posibles complicaciones que se puedan generar. Además se recomienda a la ciudadanía evitar, en la medida de lo posible, el uso de vehículos ante complicaciones de tráfico que puedan producirse.