Albelda pone las bases para rehabilitar el barrio de Arriba

R. Muro
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El Consistorio ha redactado una memoria para renovar la red de aguas y pavimento de las 8 calles más deterioradas con un coste de 500.000 euros. Modificará ordenanzas para que se cumplan en la zona

Sergio Ochagavía, alcalde del Ayuntamiento de Albelda, y Pedro Sánchez, aparejador municipal, con el denominado barrio de Arriba al fondo - Foto: Ingrid

La altura permite observar un barrio de Arriba que adquiere atractivo a los pies de los montes que rodean Albelda de Iregua con unas vistas que alcanzan a vislumbrar las peñas de Islallana a un lado, y los parajes de Moncalvillo a otro. El pueblo original, evidentemente dañado por el paso del tiempo, permanece ajeno al nuevo desarrollo urbano del municipio, separado tan solo por una calle que traza una línea recta entre ambas zonas de la localidad del bajo Iregua.

Descender unos metros del mirador más elevado de la localidad proyecta otra realidad que en muchos casos, ofrece una imagen de «parcheos» continuos a lo largo de los años. Los últimos y graves acontecimientos que ha vivido Albelda, y en concreto su barrio de Arriba, han puesto de manifiesto un deterioro urbanístico y social del que ya era consciente el propio Ayuntamiento. De hecho, en las dependencias municipales existía ya la memoria de una actuación que se erige como la base de la rehabilitación urbana y social del casco viejo de la localidad.

Es, en palabras del alcalde Sergio Ochagavía, «una primera fase» que se centra en la parte más deteriorada de la zona y que plasma un presupuesto próximo a los 500.000 euros. El documento se ha trasladado ya a la consejería que comanda Daniel Osés en busca de apoyo económico para una actuación que urge. 

La iniciativa se centra así en ocho calles inmersas en el laberinto urbano que dibuja el barrio de Arriba. Una zona en la que conviven casas ya declaradas en ruina, otras siete cuyo expediente ya se ha iniciado, familias que residen en pajares reformados, solares que se usan como vertedero y entre todo ello, viviendas que han disfrutado de mantenimiento y se muestran en buen estado. «Algunas casas se vendieron por precios irrisorios», recuerda Ochagavía, con traspasos de viviendas «firmados en servilletas» y que «no disponen ni de cédula de habitabilidad». 

De esta forma, esta primera fase afronta la renovación del saneamiento, de la red de distribución y del propio pavimento de las calles con el objetivo de «evitar fugas de agua y acometer un profundo lavado de cara a la zona». De forma paralela, el Ayuntamiento modificará la normativa actual para que «cada vivienda disponga de acometidas y de contador de agua» que, por un lado, permita controlar las citadas fugas y, por otro, regularice este tipo de servicios. Se trata de una serie de exigencias básicas que no se cumplen en el barrio de Arriba de Albelda de Iregua. 

En una zona de calles extremadamente estrechas, donde en muchas no se puede ni estacionar un vehículo, el Consistorio planea también la creación de una zona de aparcamiento e incluso poder establecer un servicio de recogida de residuos. «Actualmente no puede entrar ni el camión de la basura». Y otro punto básico que se sumerge ya en cuestiones de seguridad y que, como el resto, requieren de urgencia. «No hay ni un solo punto para que en caso de incendio, los bomberos puedan acceder a agua».  Todo ello, y mucho más que el Consistorio deja para fases de actuaciones sucesivas, planea desde antes de los hechos que han sacudido este mismo mes de marzo la paz del municipio.

'Okupas'. Otro de los problemas que acecha al barrio y al que también quiere dar solución el Consistorio albeldense para por evitar el fenómeno de la ocupación ilegal de viviendas. Los siete expedientes de ruina que en estos momentos permanecen abiertos en los despachos municipales afectan, en algún caso, a alguna de las viviendas que «suelen ser ocupadas» y a las que actualmente, resulta extremadamente sencillo acceder. 

Y por citar otro caso sangrante que se produjo en el barrio de Arriba. En una de las viviendas más deterioradas se instaló una familia «con menores en situación de desamparo». Se comunicó de forma inmediata a los servicios sociales pero cuando acudieron a comprobarlo, «la familia había desaparecido. Alguien les informó y se fueron de forma previa». Al tiempo, uno de los integrantes de la familia acudió al Ayuntamiento de Albelda «para ofrecer la citada vivienda en venta por cien euros».