Fiscal pide 9 años por prostituir a una mujer en piso logroñés

El Día
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La Audiencia Provincial de Logroño celebrará este martes el juicio por estos hechos, en los que la mujer presuntamente prostituida declarará como testigo protegido

Imagen de la Audiencia Provincial de Logroño. - Foto: El Día

 El fiscal pide una pena de 8 años y 10 de meses de cárcel a una mujer como presunta autora de un delito contra los derechos de los trabajadores y otro de trata de seres humanos con fines de explotación sexual por prostituir a una compatriota en un piso de Logroño.

La Audiencia Provincial de Logroño celebrará este martes el juicio por estos hechos, en los que la mujer presuntamente prostituida declarará como testigo protegido.

Según recoge el fiscal en su escrito de acusación, en marzo de 2018, una mujer colombiana ofreció a una compatriota trabajo en su restaurante en España, para lo que le organizó el viaje y le pagó los billetes de avión desde Bogotá a Madrid.

También le dio instrucciones precisas para que viajaran separadas y volvieran a reunirse en el aeropuerto, con el fin de no levantar sospechas policiales.

Una vez en Madrid, el 9 de marzo del 2018, la acusada y otra persona desconocida trasladaron en coche a la mujer a un piso de su propiedad en Logroño, donde había varias mujeres prostituidas.

Entonces, le explicó a la recién llegada que el supuesto restaurante no existía y que tenía que trabajar como prostituta, para lo que le requirió su pasaporte y le amenazó con hacer que la deportasen y que algo malo pasaría a su familia en Colombia si no accedía a prostituirse.

Además, le exigió que le entregase la mitad del dinero que ganara para compensarle por los gastos del viaje y como pago a la gestión y organización de la prostitución.

Ante esta situación inesperada, el fiscal ha asegurado que la mujer se sintió "engañada, sola e intimidada por las amenazas y las circunstancias", de modo que se prostituyó "contra su voluntad", hasta que a finales de 2019 pudo salir de la vivienda y denunciar su situación, "pese al férreo control y vigilancia" de la acusada.

En marzo de 2020 se practicó un registro judicial en el domicilio de la investigada, donde se encontraron 13 teléfonos móviles, libretas con anotaciones de nombres y cantidades y 1.345 euros en efectivo, además de rastro documental y material de las "importantes ganancias" que obtenía controlando y gestionando la prostitución de mujeres.