Conmocionado por el 'caso Begoña'

Pilar Cernuda
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Sánchez atraviesa un mal momento personal y político, con noticias que vinculan a su mujer con presuntas iniciativas para influir en contratos del Gobierno y con tres elecciones a la vista

Dicen los cercanos al presidente, que lleva la preocupación en el rostro. - Foto: EP

Nunca le han visto los suyos tan afectado, tan silenciosamente afectado. Lleva la preocupación en el rostro, y no puede disimularla. En su círculo no se menciona el caso Begoña, ni se ha mencionado informalmente en las pausas de los consejos de ministros en las que se toma un café o un pincho, ni por supuesto se ha pronunciado palabra en ninguna de las reuniones del Gobierno. Por razones obvias, nadie quiere provocar una situación incómoda al presidente, y además no se trata de una reunión de miembros del PSOE y solo del PSOE, allí se encuentran ministros de Sumar y las relaciones entre los dos partidos no atraviesan el mejor momento. Se toleran porque es la manera de mantenerse en Moncloa, pero las comunicaciones entre ellos no van más allá de lo estrictamente necesario. Ni hay confianza, ni confidencias.

«Me consta que los ministros evitan hablar de ese asunto tan espinoso, lo que no sé es si se trata de actuar con prudencia, porque son conscientes de cómo preocupa a Sánchez, cómo le duele, o han recibido instrucciones precisas», confiese alguien que se mueve en los círculos de poder. Es el mismo que afirma también que le sorprende que, abiertamente, se vete a determinados medios para acudir a actos que antes estaban abiertos a quienes cuentan con cierta proyección. Hoy, varios periódicos nacionales son apartados, mientras webs digitales de escasa relevancia pero ideológicamente afines a Sánchez y que lo defienden sin fisuras, no solo consiguen que el moderador de turno les dé la palabra en las comparecencias del presidente, sino que se les abre las puertas para acudir a todos los actos de su programa y se les acredita para subir en Torrejón al avión presidencial.    

 En la reciente gira por Oriente Próximo se ha cuidado que entre los invitados a compartir avión con Pedro Sánchez no hubiera ningún periodista perteneciente a un medio crítico. Hace tiempo que en las ruedas de prensa el moderador de la Secretaría de Estado de Comunicación apenas da la palabra a alguien ajeno a los medios afines al PSOE y a Sánchez, pero esa situación se ha agudizado en los últimos tiempos. 

En la rueda de prensa del pasado martes tras la reunión del Consejo se dio la palabra a Onda Cero, y el periodista preguntó por el asunto Begoña Gómez y la ministra portavoz aseguró que el comportamiento de la mujer del presidente había sido impecable. Pero no hay más que ver la reacción generalizada de los ministros y personal de Moncloa cuando se intenta tener información sobre las famosas cartas de Begoña Gómez en las que recomienda al Gobierno a dos empresas que se presentan a varios concursos de contratación. Y que se hacen con el contrato. Empresas que patrocinan los másters que dirige en la Complutense y el Instituto de Empresa.

Captadora de fondos

Begoña Gómez y Pedro Sánchez se casaron en 2006 y tienen dos hijas. El currículum profesional de la mujer del presidente es difícil de desentrañar a pesar de que en los últimos años varios medios han tratado de confirmar las titulaciones que supuestamente tiene, una licenciatura en Marketing y dos másters. Sí cuenta con una licenciatura de una universidad privada no homologada, pero la propia Moncloa ha sido siempre muy cauta a la hora de responder sobre los estudios y trabajos previos de Gómez antes de que su marido fuera presidente.

Se la considera experta en marketing y captación de fondos para ONG, ha colaborado con varias de ellas, y actualmente codirige un máster en la Universidad Complutense sobe Transformación Social Competitiva. Dirige también Africa Center, un departamento del Instituto de Empresa, que es precisamente donde se han producido las noticias que han hecho saltar las alarmas sobre su papel para recomendar al Ejecutivo a empresas que estaban vinculadas al Africa Center a través de un patrocinio económico. 

Los dos nombres que han saltado a la opinión pública a través de informaciones periodísticas han sido los de Javier Hidalgo, alto cargo y propietario de Globalia y Air Europa, creados por su padre, y Carlos Barrabés, consultor y propietario de varios empresas. Hidalgo es uno de los patrocinadores de Africa Center y consiguió que Air Europa fuera rescatada por el Gobierno cuando varias empresas afectadas por la COVID-19 pidieron ayuda para superar la crisis a través de los fondos europeos. 

En cuanto a Carlos Barrabés, vinculado también con los trabajos de Begoña Gómez en la Complutense y el Instituto de Empresa, logró para la UTE de la que formaba parte importantes ayudas del Ejecutivo por un valor superior a los 15 millones. El problema para Sánchez, es que en ese caso ya no se podía decir que su mujer fuera ajena a esos contratos y ayudas: El Confidencial ha publicado dos cartas firmadas por la mujer de Sánchez en las que, en las dos ocasiones, expresaba al Gobierno su apoyo y confianza en las empresas de Barrabés. En tres días la UTE de Barrabés, alma mater del máster que dirige Begoña Gómez en la Complutense, consiguió contratos por valor de 10,2 millones de euros.

El ventilador

La reacción del Gabinete de Sánchez ante las informaciones que cuestionaban el comportamiento de Begoña Gómez no se hizo esperar. 

Los ataques a Isabel Ayuso por el presunto delito fiscal de su pareja fueron tan exacerbados que Alberto González presentó una denuncia a la Fiscalía. Por revelación de sus datos privados, que es delito, y por la gravedad de las consecuencias personales y políticas que tenían para la presidenta madrileña.

Pedro Sánchez atraviesa un mal momento personal y político. En el personal, las informaciones sobre Begoña Gómez y sus presuntas iniciativas para influir en contratos del Gobierno le tienen conmocionado. En lo político, con tres elecciones sucesivas en las próximas semanas, le preocupan seriamente. Porque su partido no se encuentra en la mejor de las condiciones... y por el temor de que las actividades de Begoña Gómez acaben influyendo en el voto.