Los planes de igualdad siguen sin consolidarse en las empresas

Feli Agustín
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De las 176 compañías y organizaciones que deben tenerlo, 91 cuentan con él. Los sindicatos lamentan el retraso y piden mantener los agentes de igualdad. El Gobierno anuncia ayudas para ayuntamientos, que podrían llegar a mercantiles

Mujeres trabajando en una empresa agroalimentaria. - Foto: Óscar Solorzano

Desde marzo de 2022, todas las empresas u organizaciones españolas que sumen más de 50 trabajadores  están obligadas a contar con plan de igualdad, un horizonte que se antoja todavía lejano al final de un camino que se recorre con lentitud. En La Rioja, faltan todavía varias etapas para alcanzar una meta  a la que deberían haber llegado 176  mercantiles, asociaciones o instituciones y que han cruzado con éxito 88, de las que 84 lo han logrado con acuerdo, una cifra que incluye a tres que lo han implementado de manera voluntaria.

A pesar del avance experimentado en el último año, -eran  61 de 173 que tenían obligación de hacerlo en 2023- Sonia Sobrón, secretaria de Igualdad de CCOO, constata que vamos «despacito» y señala que se repite idéntica dinámica que el año pasado. «Nos cuesta mucho», reitera, y entiende que esta demora en su puesta en marcha responde a la recepción por parte de las empresas, que lo entienden como una obligación. Al respecto, destaca que una normativa laxa permite esta demora, aunque reconoce que en las visitas de Inspección así lo exigen.

Apunta  la existencia de una brecha de género en las empresas, como lo constatan los diagnósticos que se realizan al respecto, en asuntos como promoción profesional o igualdad salarial. En este contexto, Sobrón señala que hay sectores muy feminizados, como los de limpieza o cuidados, que siguen teniendo el «suelo pegajoso» y los puestos de dirección siguen copados por personal masculino.

Su homóloga en UGT, Yolanda López Huertos, destaca que los planes de igualdad son «cruciales» porque requieren realizar un diagnóstico de situación de la empresa, con una auditoría retributiva que permita una valoración real de los puestos de trabajo. Al respecto, detalla que supone analizar al detalle el nivel de igualdad existente en el seno de una empresa de acuerdo a múltiples variables, como la clasificación profesional y el volumen de mujeres en altos cargos, las retribuciones o los datos sobre conciliación laboral.

Señala que la largo del 2023, la labor realizada en esta área por UGT fue articulada a través de la figura de agente de igualdad,que apela al Gobierno riojano a que siga manteniendo, ya que «permite abordar desde una perspectiva técnica todas la cuestiones necesarias para implantar esa igualdad de trato».

«Buen camino». Pilar Simón, subdirectora general de Diálogo Social y Relaciones Laborales, responsable del departamento donde se registran los planes, señala que deben cumplir una conjunto de parámetros que, de no ser así, se pide que se subsanen. Destaca que su importancia radica en su objetivo, lograr que hombres y mujeres gocen de las mismas condiciones en el marco de las empresas. Reconoce la demora en la aplicación de los planes de igualdad en las empresas y, al respecto, considera que el Ejecutivo central está permitiendo un periodo de adaptación para que todas las que están obligadas lo pongan en marcha. Apunta que no es tarea fácil porque exige realizar estudios sobre salarios o condiciones laborales, que requieren importantes desembolsos económicos.

Explica que, en principio, debe ser fruto de un consenso entre la parte social y empresarial, aunque las instrucciones del Ministerio apuntan a inscribirlos todos, con acuerdo o sin él. «Aunque haya un punto de enquistamiento, la empresa debe contar con un plan de igualdad», explica Simón, que señala que se debe instar a las partes a volver a negociar.

La responsable de Relaciones Laborales considera, no obstante, que «estamos en el buen camino» y señala que la facilidad es mayor para las grandes empresas. Al respecto, señala que desde la subdirección de la Mujer se van a  subvencionar los planes de Igualdad en los ayuntamientos, mientras Relaciones Laborales estudio extender a estas ayudas a las empresas.

En lo que coinciden tanto los sindicatos como el Gobierno es en animar a las empresas a la suscripción de estos planes, que favorecen tanto a la empresa como a las plantillas, tanto varones como mujeres.