David Bastida Caro

Acidez Volátil

David Bastida Caro


Barcelona

13/02/2024

Quizás en lugar de hablar de la feria de vinos Barcelona Wine Week (BWW) debiéramos hablar de los tractores que estos días tenemos por carreteras, cruces y Paseo del Espolón. 
Tractores que no se conducen solos, sino que son audazmente pilotados por bravos agricultores forrados con chalecos con propaganda de multinacionales de abonos y productos fitosanitarios y que claman contra la Agenda 2030, la PAC y las subvenciones, como si ello fuera el cáncer de la agricultura. Lo veremos en breve aquí, cuando pueda tener un poco más de prospectiva de lo que hay detrás de todo esto y pueda opinar con cierto criterio. 
Centrándonos en el título de la columna, diremos que la BWW es la feria pija que necesitaba el sector en España. No es que sea yo muy fan de las ferias, pero hay que reconocer que a día de hoy no hay otra manera de llegar a compradores e importadores de una manera seria y coherente. Toda feria requiere un sesudo trabajo previo para contactar con los compradores, detectar sus necesidades y ofrecer tus productos de forma seria y atractiva.  En mi caso, Ana, para ella es mi saludo. 
Centrándonos en el evento, diremos que está bien presentado, organizado regular, dado que este año se han pasado de frenada con los aforos y bien ubicado en el centrito de la capital condal. 
A su vera se hacen charlas y eventos más o menos interesantes según se mire. A retaguardia, ocurre un evento paralelo -nunca he tenido claro si pertenece a la BWW- llamado  Off The Record. Allí se presentan vinos alternativos a los convencionales, como son ecológicos, biodinámicos, naturales…muchos de ellos interesantes y ricos, otros no tanto. No son la solución a los problemas del sector, pero sí proyectos a seguir dado que en algunos casos pronostican futuras tendencias. También hay algún cantamañanas, como en los convencionales, dicho sea de paso. ¿Barcelona como BWW crece? Pues sí, la verdad. Esperemos que para el año que viene se corrijan errores y seamos capaces de convertir en clientes a quienes nos visitaron.
En resumen, la feria te aísla un poco del pálpito de la calle, el cual no debemos perder, dada la velocidad a la que cae el consumo y la variabilidad de vinos demandados por el mercado.