Un caso de justicia social

Feli Agustín
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RUGE, organización juvenil de UGT, celebra la nueva cotización, aspira a que compute para el paro, y apela a la aprobación del Estatuto del Becario

Un caso de justicia social - Foto: Ingrid Fernández

«Es un caso de justicia social», resalta Nuria Larrinaga, secretaria de organización de RUGE (Revolución Ugetista) de La Rioja, que celebra la entrada en vigor de la nueva medida legislativa que extenderá las cotizaciones de la Seguridad Social a las personas en prácticas.

«Llevamos muchos años en que los jóvenes debemos encadenar periodos de prácticas con la esperanza de conseguir el contrato laboral», señala Larrinaga, que argumenta que «lo justo» es que todo ese tiempo compute como periodo trabajado de cara a una posible baja o una futura jubilación.

La responsable de UGT señala que todos los afectados contemplan con satisfacción esta nueva medida porque «nunca sabes cuánto tiempo vas a estar encadenando contratos de prácticas» y es un tiempo invertido durante «el que nadie ha cotizado por ti». Además, entiende que servirá como instrumento de supervisión de los periodos de prácticas, que estarán «más controlados».

Nuria Larrinaga lamenta que estas altas no computen para cobrar el desempleo por lo que avanza que su organización seguirá «luchando» por lograr que así sea y que el periodo retroactivo, limitado a dos años, se extienda hasta cinco.

CRUE. Menciona el «revuelo» que están generando los rectores de las universidades españolas, agrupados en la CRUE, que rechazan las cotizaciones de los becarios con el argumento de que encuentran «dificultades técnicas» para llevarla a cabo y un sobrecoste «administrativo» ante unas cuentas que ya muy ahogadas, una postura a la que no encuentran «sentido». Larrinaga  afirma que el coste es «mínimo» para empresas o instituciones al estar bonificado en el 95% en el caso de los universitarios [el 100% para los alumnos de FP] y es muy «favorable» para los estudiantes y jóvenes.

«Quedan aspectos por pulir», afirma la secretaria de organización de RUGE, que avanza que su objetivo más inmediato es la aprobación del Estatuto del Becario, que quedó en suspenso al convocarse las elecciones generales. Como elemento crucial del mismo, señala que se fije un tope de 480 horas como periodo de prácticas extracurricolares o el 15% de las horas concretadas en los créditos de titulación frente al máximo actual, que puede alcanzar el 50% de la duración del curso académico.

También recogerá el derecho de los becarios a tener vacaciones y al pago de desplazamientos y, en caso de que las prácticas no sean remuneradas o no exista otra beca, la empresa tendrá que hacerse cargo de los gastos, como transporte, alojamiento y manutención.