El helicóptero 'Galeno' actuó en 34 emergencias en 4 meses

David Hernando Rioja
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Esta ambulancia aérea ha intervenido rápidamente para atender a personas que han sufrido ictus, traumatismos graves, accidentes cardiovasculares y traslados a otros hospitales

Los pilotos Ángel García y Anabel Ortega posan delante del helicóptero médico´Galeno’. - Foto: Óscar Solorzano

Los riojanos y riojanas viven más tranquilos desde hace unos meses porque saben que tienen un nuevo protector que les auxilia desde el cielo. El helicóptero galeno del Servicio Riojano de Salud es este «pájaro protector».

El coordinador de emergencias del Gobierno regional, Iñaki Ruiz Azpiazu, explica que este helicóptero es «como cualquier sistema de ayuda y atención al paciente». Destaca que es un modelo de ambulancia diferente, puesto que no va por carretera sino por el aire, con lo cual «es más rápido y es capaz de prestar una atención más rápida en determinadas zonas, sobre todo las que están más distantes de los núcleos urbanos, como los pueblos de la sierra, los Cameros, Valdezcaray y la zona de Cervera».

Cuenta que este vehículo aéreo se ha activado en 41 ocasiones pero finalmente solo se ha intervenido en 34 emergencias durante estos primeros cuatro meses de funcionamiento. 

Señala que este inicio de actividad está teniendo un «crecimiento paulatino de uso» en el que «el helicóptero, poco a poco, se va integrando como un elemento más dentro de los efectivos del sistema de emergencias». Añade que hay que tener en cuenta que es un elemento «extraño, novedoso y diferente»  para los profesionales, además de que tiene una manera de trabajar distinta a la de una ambulancia, ya que «requiere una serie de cuidados y hay que hacer unos cursos de prevención de riesgo».

Los motivos por lo que se ha usado este helicóptero son bastante diferentes. Los profesionales sanitarios han salido 16 veces para atender a personas con ictus, nueve para atender traumatismos graves y tres para acudir a llamadas referentes a accidentes cardiovasculares. El resto de veces han acudido para trasladar a un bebé a Madrid, un accidente de una mano catastrófica en el que hubo que llevar al paciente a Burgos y una hemorragia digestiva.

satisfacción. Iñaki Ruiz afirma estar satisfecho con el uso que se le ha dado a este helicóptero durante este tiempo. Recuerda que este servicio es prácticamente una novedad en La Rioja porque «nunca se había dispuesto de un servicio como este».

«Hace 30 años era anecdótico y excepcional disponer de un helicóptero médico pero hoy en día todas las comunidades autónomas disponen de uno», asegura.

«La adquisición de este vehículo aéreo ha supuesto un aliciente más para nosotros, a la vez que un aprendizaje, una puesta en marcha y un rodaje, por lo que estamos contentos con él», remarca.

Otra de las ventajas de este helicóptero es que permite llegar a otros hospitales de España debido a que «no se le puede atender aquí o haya que derivarlo a otro hospital de referencia y haya prisa por trasladarlo», explica Ruiz. Los centros hospitalarios más habituales a los que se traslada a los pacientes son los que están en Pamplona, Burgos, Madrid, Vitoria, Bilbao, Santander.

Climatología. La climatología es un aspecto crucial para el correcto funcionamiento de este vehículo aéreo. El coordinador de emergencias señala que el helicóptero tiene que seguir unas normas de seguridad aérea «muy rigurosas» que no dependen del piloto, sino de una serie de parámetros que controlan los meteorólogos.

Por eso, indica que cuando se explica a los pilotos cual es la actuación que deberían de hacer o dónde deberían de ir, «ellos hacen una valoración inmediata con la AEMET para saber como está la situación y la valoran». Informa que un helicóptero de este tipo solo puede volar si el piloto tiene buena visión desde la cabina, mientras que un avión puede volar «a ciegas» con sus radares. Esto ha provocado que hubiera días en los que no pudo volar, como cuando  hubo nieblas en la zona de Ezcaray.

Otro motivo por el que este helicóptero no puede volar es cuando el piloto sabe que no va a llegar antes del ocaso, es decir, que este tenga que volar durante la noche. «Esto ocurrió una vez que se quiso trasladar a un paciente fuera de La Rioja pero no daba tiempo a volver antes de que se hiciera de noche», concluye.